La situación actual nos ha llevado a que tengamos que pasar más tiempo frente a la computadora y los dispositivos móviles, debido a esto, un alto porcentaje de nuestras compras, incluso nuestos periodos de esparcimiento los hacemos en ambientes digitales.

Si bien, se agradecen los enormes beneficios que el comercio electrónico y otros ambientes digitales nos traen; también es cierto que el incremento en su uso representa (en algunos casos) nuevos riesgos y/o complicaciones. Uno de estos riesgos es el robo de información y la suplantación de identidad. Al respecto el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) ha publicado ciertas recomendaciones que cosideramos pertinetes sean conocidas por todos:

  1. Siempre confirmar que a quien le entreguemos datos personales cuente con una política o aviso de privacidad;
  2. Teclear la dirección del sitio web que se busca, en vez de seguir un link o hipervínculo de dudosa procedencia;
  3. Comprobar que la dirección de la página web comience con https:// e incluya un pequeño candado cerrado en la barra de estado del navegador.
  4. Contar con filtros de correo no deseado y fraudulento.
  5. Prestar atención a la existencia de signos extraños de los sitios y mensajes en línea.
  6. En la medida de lo posible, corroborar la autenticidad de la solicitud.
  7. Evitar descargar archivos de fuentes no confiables o remitentes desconocidos.
  8. Revisar de forma periódica los estados de cuenta bancarios y departamentales.
  9. Evitar proporcionar datos personales o información confidencial a través de llamadas telefónicas o en sitios que parezcan sospechosos o de los cuales se desconfíe.
  10. Cambiar contraseñas frecuentemente.

Si bien estas son muy buenas recomendaciones, quizás la mejor es la de utilizar el sentido común. Asimismo, derivado de la situación, en ocasiones podemos tener distintos usuarios de un mismo dispositivo en casa. Es importante entonces que las personas que sean responsables, estén al pendiente del uso que los niños y adolescentes puedan hacer de la información (como números de tarjetas de crédito o medios de pagos) y de los datos personales en estos dispositovos.

Asimismo, para aquellas situaciones en donde ya existe una suplantación de identidad, no todo esta perdido, pero si es impirtante poder contar con evidencias de las transacciones, (correos electrónicos, mensajes, documentos, fotografías) identidad de los involucrados (INE, Pasaporte o RFC), recibos de pago, etc. Al respecto, la CONDSEF y otras organizaciones y autoridades también han publicado información al respecto en sus sitios web. Un ejemplo de esto es la información publicada en: https://phpapps.condusef.gob.mx/fraudes_financieros/index.php