Después de varios meses de espera, el 25 de abril del 2022, la SCJN decidió invalidar el decreto de creación del Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (PANAUT). Si bien por si misma es una gran noticia,  debemos analizar los puntos considerados por la SCJN, pues dejan varias reflexiones importantes:

  1. El PANAUT genera un “fuerte impacto” en los derechos humanos a la privacidad y protección de los datos personales, pues afecta datos sensibles de personas usuarias de telefonía móvil. Esta consideración es importante pues confirma que los datos que pretendían ser recabados deben o pueden ser catalogados como sensibles; tal es el caso de los datos biométricos ya que su tratamiento permite conocer el estado presente o futuro de salud del titular de los datos;
  2. Concluyó que ya existen en el ordenamiento jurídico mexicano otras medidas y mecanismos que persiguen el mismo fin constitucional que el Decreto impugnado, que resultan igualmente idóneas para tal propósito, pero que son menos restrictivas de los derechos a la privacidad, intimidad y protección de datos personales. Respecto de ellas, se exige la intervención de un juez, y deberá ser justificada, razonable y concreta, además que deben existir una serie de límites al ejercicio de estas facultades, que delimiten con claridad las autoridades que estarán autorizadas para llevar a cabo este tipo de solicitudes y se prevén mecanismos para salvaguardar la información obtenida. Es bueno hacer énfasis en que no existe obligación de entregar datos personales a las autoridades, tras la recepción de una solicitud de cualquier autoridad, ya que es claro que ésta obligación nace cuando la solicitud viene de una autoridad competente, en donde la palabra competencia es punto clave. 
  3. Al establecer una obligación indistinta y generalizada de recabar y conservar información privada e íntima, así como datos personales y sensibles de las personas usuarias de telefonía móvil, el Decreto infringe desproporcionadamente los derechos fundamentales a la privacidad, intimidad y protección de datos personales y resulta incompatible con las exigencias y estándares que impone una sociedad democrática. Uno de los principales puntos de debate era que el PANAUT no consideraba la expectativa razonable de privacidad, ni los principios de finalidad, licitud, proporcionalidad, responsabilidad y seguridad, que rigen su tratamiento. Asimismo, es muy importante tomar en consideración que existe una autodeterminación informativa, que implica la facultad de los ciudadanos a no dar sus datos personales, así como el señalamiento del ministro presidente de la SCJN, Arturo Zaldívar, señaló que no hay seguridad respecto al manejo de los datos del PANAUT, por lo que no se justifica que el Estado tenga en su poder tanta información privada de los ciudadanos; esto ha sido evidenciando en otras ocasiones como el fallido Registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil, conocido como RENAUT o la vulneración de las listas nominales del INE, mismas que se encuentras disponibles para su compra en distintos foros.

Con base en lo anterior, por mayoría de votos, el Pleno de la SCJN resolvió declarar la invalidez de la totalidad el Decreto por el que se reforma la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, con el objetivo de crear el PANAUT.